Las Reglas No Escritas de la Ronda de Mate

Diverse group of people sitting at a wooden picnic table outdoors, sharing a mate gourd and smiling during a relaxed afternoon.

Si estás acostumbrado a agarrar un café al paso para ir a trabajar, la ronda de mate te va a resultar un poco distinta. No es un shock rápido de cafeína, sino un evento compartido; algo así como pasar la pipa de la paz o compartir historias alrededor de un fogón.

Aunque es un ritual súper relajado, hay un par de reglas no escritas que mantienen la fluidez de la ronda. ¡No te preocupes! Son fáciles de aprender, pero conocerlas te va a salvar de cometer el típico error de principiante.

 

El anfitrión de la ronda: El Cebador

En todo grupo, hay una persona designada como el "Cebador". Pensá en él como el director de orquesta o el anfitrión de una cena. No está simplemente sirviendo agua; está a cargo de la temperatura, de cuidar el sabor y de servirle a todos en orden.

  • La regla de oro: Nunca agarres el termo para cebarte vos mismo. Es como entrar a la cocina de otro y ponerte a cocinar tu propia carne en su parrilla.

  • El recorrido: El mate siempre va del cebador a un invitado, y vuelve directo al cebador. ¡Nunca se lo pases al de al lado! Relajate, charlá y esperá a que el mate llegue a vos.

¡No muevas la bombilla!

Esa pajita, sorbete, popote de metal o como le digas, es la bombilla; parece tentadora para revolver, como si fuera el palito del café. ¡Resistí el impulso! El cebador la acomodó cuidadosamente para crear un filtro natural con la yerba. Moverla es una falta gravísima: tapa la bombilla y arruina la "estructura" (la montañita) de la yerba. Tratá a la bombilla como un micrófono fijo: vos hablás (tomás) de ahí, pero no ajustás el pie. Si la movés, básicamente le estás causando "dificultades técnicas" al cebador.

 

No uses el mate de "micrófono"

Cuando te pasan el mate, es tu turno de tomar. Es tentador engancharte en una anécdota y gesticular con el mate en la mano durante cinco minutos, pero mientras tanto, el agua se enfría y la ronda se frena. En el Río de la Plata, a esto le decimos "usar el mate de micrófono". Tomátelo, disfrutá el momento y devolvelo para que el ritmo continúe.

 

La trampa del "Gracias" (El agradecimiento inverso)

Esta es la parte más engañosa para los recién llegados que quieren ser educados. Tu instinto cuando alguien te da una bebida es decir "¡Gracias!". Pero en la cultura matera, la lógica funciona al revés. 
Decir "Gracias" es el código para: "Ya tomé suficiente, salteame en la próxima". Si querés seguir tomando, simplemente devolvé el mate vacío en silencio y con una sonrisa. Se siente súper maleducado la primera vez que lo hacés, pero creenos, ¡es la forma correcta de seguir en la ronda!

 

¿Todavía te sentís un poco nervioso con el ritual? ¡No te hagas problema! Si te olvidás de alguna regla o querés meterte de lleno en el arte de la cebada perfecta, mirá nuestras historias destacadas de "Mate Tips" en Instagram. Desde cómo preparar la montañita de yerba hasta cómo destapar una bombilla, acá te la hacemos fácil.

Tip de experto: El mate se trata de conexión, no solo de cafeína. Seguí estas reglas y no vas a estar simplemente tomando un mate; vas a ser parte de la ronda.