Probar el mate tradicional por primera vez puede sentirse un poco intimidante.
Hay un recipiente especial, una bombilla de metal, yerba suelta por todos lados y, de repente, en internet todos parecen tener una "manera correcta" y muy estricta de hacerlo. Si alguna vez miraste un juego de mate y pensaste: "pará... ¿se supone que tengo que saber cómo hacer todo esto?", definitivamente no estás solo.
La buena noticia: preparar un mate es mucho más simple de lo que parece.
Una vez que lo preparás un par de veces, el proceso se vuelve algo calmante, reconfortante y, sinceramente, un camino de ida. Y la recompensa vale la pena: un sabor más rico, energía más duradera y un ritual más pausado y disfrutable que tu taza de café habitual.
Así que, si acabás de recibir tu primer kit de LuvMate, acá tenés una guía sencilla para principiantes que te va a ayudar a preparar tu primer mate con total confianza.
¿Qué contiene un kit de mate tradicional?
Antes de empezar a cebar, te presentamos una breve introducción a los elementos esenciales:
El mate (recipiente)
Es la taza de la que vas a tomar. Los mates tradicionales suelen estar hechos de calabaza natural o maderas nobles, pero los mates de cerámica, acero inoxidable y vidrio son increíbles para principiantes porque requieren poco mantenimiento y son muy fáciles de limpiar.
La bombilla
El sorbete de metal con un filtro en la base. Te permite tomar el agua de la infusión mientras mantiene las hojas de la yerba dentro del mate. Una nota cultural: cuando se comparte el mate de manera tradicional, todos toman de la misma bombilla. ¡Es parte de la experiencia!
El termo o la pava
Mantener el agua a la temperatura adecuada marca una gran diferencia. Un termo te ayuda a conservar el calor constante durante toda la mateada, pero una pava también funciona perfectamente si cuidás la temperatura.
La yerba mate
El corazón de todo. Una yerba de buena calidad hace que el sabor sea más suave, rico y fácil de disfrutar, especialmente cuando te estás iniciando en este mundo.
Cómo preparar un mate (sin sobre pensarlo)
Paso 1: Llená tu mate
Agregá yerba mate hasta que el recipiente esté aproximadamente a dos tercios o tres cuartos de su capacidad. Puede parecer mucho en comparación con el té, pero no te preocupes: estas mismas hojas están pensadas para ser reinfundidas (cebadas) muchas veces a lo largo de tu sesión.
Paso 2: Sacudilo y creá la montañita
Cubrí la boca del mate con la palma de tu mano, dalo vuelta por completo y agitalo suavemente unas cuantas veces. Esto ayuda a distribuir las hojas y evita que el polvo más fino tape la bombilla.
Ahora, incliná el mate para volver a ponerlo en posición vertical, de modo que la yerba descanse principalmente sobre un lado, creando un pequeño espacio hueco en el otro extremo. No hace falta que quede perfecto. Cada mate termina siendo único.
Paso 3: Despertá las hojas
Verté una pequeña cantidad de agua tibia o a temperatura ambiente en el espacio hueco que quedó vacío. Dejala reposar durante 1 o 2 minutos mientras las hojas absorben el agua y se expanden. Esto ayuda a proteger el sabor auténtico cuando agregues el agua caliente más tarde.
Paso 4: Introducí la bombilla
Colocá el dedo pulgar sobre la parte superior de la bombilla (tapando el orificio) y deslizá el extremo del filtro en el espacio hueco, presionando suavemente hacia el fondo del mate. Una vez colocada, intentá no moverla. Revolver el mate puede tapar el filtro y desarmar la estructura de la yerba.
Paso 5: Agregá agua caliente y disfrutá
Calentá el agua entre 70°C y 80°C. Evitá por completo que el agua hierva, ya que esto puede hacer que el mate tenga un gusto demasiado amargo y quemará las hojas. Un truco simple: si ves que empiezan a formarse burbujas muy pequeñas en el fondo de la pava, el agua ya está lista.
Verté lentamente el agua caliente en el espacio hueco cerca de la bombilla, manteniendo seca la parte superior de la yerba (la montañita). Tomá, volvé a cebar en el mismo lugar y disfrutá del proceso.
Dos errores de principiante que todos cometemos
Usar agua demasiado caliente
Si tu mate se siente áspero o excesivamente amargo, es probable que el agua esté demasiado caliente. Dejá que el agua hirviendo se enfríe durante unos minutos antes de cebar.
Mover la bombilla
Es tentador, pero intentá no revolver ni reacomodar la bombilla una vez que esté en su lugar. Dejarla quieta ayuda a que el mate dure más tiempo y a que el filtro funcione a la perfección.
El mate está pensado para disfrutarse despacio
Uno de los aspectos más hermosos de la yerba mate es que, por su propia naturaleza, te invita a desacelerar el ritmo. Volvés a cebar, tomás, te tomás un momento y disfrutás de la energía constante y el enfoque que acompañan al ritual.
Y recordá: nadie lo hace "perfecto" en el primer intento. Parte del encanto es encontrar la manera en que más te guste disfrutarlo a vos.
Preparate para comenzar tu viaje
Explorá la colección de LuvMate de mates, bombillas y kits para principiantes. Hacé que tu primer mate sea una experiencia sencilla, sofisticada y profundamente placentera.